jueves 5 de enero de 2012

Una jornada pirenaica

En la pradera de Ordesa nace un camino que reúne toda la belleza del Pirineo:

Durante la mayor parte de su recorrido los abetos y los pinos negros nos acompañan y nos recuerdan la verdadera escala de nuestra naturaleza: insignificantes humanos de paso, frente a décadas y décadas de exhuberancia, dirigida solo por y para sí misma.

 

El bosque de Hayas, desnudo en estos días de invierno, trata de permitir el paso de los rayos del sol, pero apenas lo consigue, y nos muestra bellos anuncios de un aún lejano verdor.
 

El río -Arazas- también nos acompaña a lo largo del camino y excava su lecho con furia entre la roca, ofreciendo al visitante continuos espectáculos en las múltiples cascadas, pozas, saltos de agua, gélida ahora, con las que nos encontramos.
 

Las cumbres nevadas apenas se divisan desde la umbría, aunque se perciben omnipresentes

o bien nos esperan para otra ocasión y nos sirven como testigos de nuestro paso


Al volver, el río se ha tornado más manso y caudaloso, tomándose un descanso frente al viaje que aún le resta.

Fuera ya del valle, la jornada finaliza sin perder intensidad ni belleza.


8 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

qué hermosa es siempre la naturaleza cuando se la mira con respeto

Nieves LM dijo...

Impresionantes los árboles, que maravilla de paisaje.

Miércoles dijo...

Qué envidia. En escocia tenemos paisajes así por toda la región, pero hasta que se acaben los vendavales y deje de anochecer a las 4 de la tarde no los podremos disfrutar mucho. Los paseos de primavera, verano y otoño son espectaculares pero en invierno toca casita.

Ele Bergón dijo...

!Que fotos tan relajantes, acompañadas del texto pones siempre! Bonito y tranquilo paseo.

Besos

Luz

Explorador dijo...

Que pasada. Enhorabuena por haber estado allí y haber sabido captarlo.

Un saludo :)

José Núñez de Cela dijo...

Pedro: Así es, cuanta razón tienes... Comprobado!.

Nieves: Una auténtica gozada disfrutar en esos parajes.

Miércoles: Ya llegarán mejores tiempos, ahora, a disfrutar de "casita" y cuabdo puedas, ya darás envidia por tu parte, espero que disfrutes también esos paisajes.

Luz: Gracias por tus palabras, El paseo tranquilo, sí, pero también esforzado ... y frío!, pero merece (mucho) la pena.

Explorador: Gracias! realmente es una pasada, me alegra que te haya conseguido trasmitir lo vivido.

SALUDOS

Sergio dijo...

Un lugar idílico, todo un lujo poder disfrutarlo.

Tawaki dijo...

Amigo, vaya excursión ue te has marcado. Me recuerda que ya llevo demasiado tempo quietecito en casa. Preciosas fotos.