lunes 2 de noviembre de 2009

realidad desvirtuada

De la misma manera que un viaje se incia antes de ponerte en marcha, finaliza tiempo después de la llegada a casa.

Un viaje puede iniciarse cuando compras el billete, cuando abres por primera vez la maleta/mochila para empezar a prepararla o la primera vez que hablas con un amigo que ha estado en el destino; finalizar es posible que no finalice nunca, que las experiencias que se viven lejos de nuestra casa nos marquen de alguna forma, de manera indeleble. Aún así, cuando un lugar me ha impresionado intensamente, al regresar, consciente o inconscientemente, continúo interesándome por él, revisando las fotografías, leyendo sobre aquellos lugares que recientemente he conocido y hasta (Ay!) visionando programas de televisión.

Me las prometía muy felices cuando supe que el domingo a las 9:30 un canal de tv programaba un espacio sobre viajes/aventuras y que tenía como escenario, precisamente, NEPAL y me dispuse a disfrutar de imagenes y paisajes que aún conservaba en la retina.

La sorpresa fue mayúscula. El programa resulta ser un "Reality-Show" (no sé si se puede calificar así, pero de reality no tiene nada) en el que una serie de parejas estresadas, en busca de no sé qué premio, corren de un lado para otro exhibiendo material caro ante población que apenas dispone de lo básico para sobrevivir, se insultan, maldicen a los demás y hasta se golpean entre sí, a la vista de todos, televidentes y asombrados nepalís, ensuciando así el fantástico entorno en el que parece desarrollarse la mal llamada aventura.

Vuelvo a revisar la fotos y me encuentro con imágenes de personas que parecen asombrarse del absurdo espectáculo con que algunos occidentales han pretendido invadir sus vidas:


Estas gentes humildes, con sus grandes carencias materiales, no precisan de nuestros bodrios para continuar persiguiendo su propia felicidad, antes al contrario, somos nosotros quienes podemos aprender de ellos, de su sencillez y amabilidad, de que la felicidad de un niño no cecesita de Wiis ni PSPs cuando pueden disponer de una sencilla cometa y del viento.

3 comentarios:

Teresa Orozco dijo...

Ay, querido! fotos de personas... sin haberles pixelado la carita... y algunos menores... que te van a empapelar, Jose, ojito !!!. Ahora en serio, son imágenes preciosas. Por cierto: acabe hace unos dias el libro de Mankell,... no te voy a contar e final, no, pero como todas las novelas del comisario Wallander, excepcional.
Besos, para toda la familia. No me enrollo, tengo lio. Mas besos.

Cecilia Alameda Sol dijo...

Las personas, con sus gestos alegres o preocupados, son las que dan la verdadera imagen de un país alejado del nuestro.
Lo de la tele es una mamarrachada que no descubre nada de esos lugares tan interesantes.

Fernando dijo...

Viajar da una perspectiva diferente a la vida. Lo que para mucha gente resulta un entretenimiento, a uno acaba pareciéndole un esperpento.
Viajar, viajar de verdad, proporciona recursos vitales a veces poco compatibles con la filantropía.
Un saludo.